LAS REDES SOCIALES COMO PALANCA DE CAMBIO SOCIAL

LAS REDES SOCIALES COMO PALANCA DE CAMBIO SOCIAL

Mucho más allá de ser el canal de comunicación más utilizado en la actualidad, después de la pandemia las redes sociales han demostrado que su valor va mucho más allá de lo particular creando auténticos cambios sociales.

“Mi madre va a cerrar su tienda porque no va nadie. Twitter, haz tu magia”. Esto fue lo que publicó hace dos años Celia, pidiendo ayuda a sus seguidores para evitar la desaparición del negocio familiar. Y Twitter hizo la magia y consiguió que el mensaje se hiciera viral con más de un millón y medio de visualizaciones del vídeo y 80.000 retuits.

“Un jubilado pierde su libro electrónico y los tuiteros hacen una colecta para regalarle uno”. Así era el titular de una noticia aparecida hace seis meses y que narraba como Jacinto olvidó su libro electrónico en el banco de un parque y tras dejar un cartel con su teléfono, por si se lo querían devolver, Carolina, una vecina del barrio, colgó la foto del banco en su perfil de Twitter y se volvió a hacer la magia: los tuiteros plantearon la idea de crear un crowfunding para comprar un nuevo libro electrónico, las editoriales lo llenaron de novelas y sobró dinero que se donó a la Red de Cuidados de Moratalaz.

Estos son tan solo dos ejemplos de cómo -mucho más allá de servir para comunicarnos, que si lo pensamos es el origen de su nacimiento- las redes sociales están funcionando como palanca de cambio social. Hecho que se ha demostrado con creces durante la pandemia, donde Twitter volvió a hacer su magia siendo ese precisamente el lema al que recurrían todos aquellos que a causa del Covid-19 habían perdido su trabajo. Y es que, aunque Twitter no fue creada para buscar empleo, como sí lo fue Linkedin, su capacidad de llegar a tanta gente de una manera efectiva y rápida ha hecho que muchos la utilicen para ello.

Todos estos ejemplos dejan de manifiesto que las redes sociales están sirviendo como palanca de cambio social. Si durante la pandemia sirvieron para poder estar con los que no podíamos estar de manera “real”, permitiéndonos estar de forma “virtual”, las redes también fueron la manera de acercarnos a ese mundo que habíamos perdido y se posicionaron en primera posición con todo lo que fuera relacionarnos con los demás: ya fuera por ocio, trabajo, búsqueda de recursos, de trabajo, etc.

Con todo esto, queda claro que las redes sociales son la mejor herramienta para hacer el bien. De hecho, el 2021 según publica el informe Horizon, será el año en el que se combatirá y no se de tregua a las fake news. Después del 2020, año en el que llegó la revolución de las redes sociales, en el que se hicieron imprescindibles en nuestra vida y en el que demostraron su valía mucho más allá de las relaciones humanas siendo palanca de cambios sociales, ahora es el momento en el que las redes sociales tienen que enarbolar la bandera de la transparencia para conseguir seguir funcionando como palanca de cambio social hacia un mundo mejor.